Gestión del error y superación personal. Así hablaba Luis Enrique en una entrevista para La Razón sobre la gestión del error de Unai Simón en el primer gol encajado ante Croacia en la Eurocopa de este año: “Lo que importa no es el error, sino lo que haces después del error”.

Con esta afirmación lo que el seleccionador está poniendo de manifiesto es una realidad indiscutible, en el fútbol el error forma parte del juego y tienes que aprender a convivir con él. Precisamente es el error el que nos permite en la mayoría de ocasiones crecer y seguir aprendiendo, no sólo en el deporte sino en nuestra vida en general. De hecho, nos sirve como punto de partida para corregir y perfeccionar aquello sobre lo que estamos trabajando con el fin de optimizar nuestro rendimiento.

Ahora bien, ¿no importa el error realmente? Depende. Si pensar en el error cuando ya ha acabado la jugada nos permite reflexionar de manera eficaz sobre qué debo hacer en la siguiente jugada para poder tener más garantías de acierto, perfecto. De lo contrario, si lo que provoca es que, por ejemplo, disminuya nuestra confianza o la seguridad en nosotros mismos para la próxima acción, mejor olvidarlo o intentar poner el foco de atención en otras variables o situaciones del partido.

Seguramente el mejor momento para pensar en el error, en las causas y consecuencias que ha provocado sea después de la competición, cuando ya podamos tener un estado de calma no influenciable por nuestro estado emocional.

Otro aspecto que también puede ser interesante y que debemos tener en cuenta a la hora de realizar este análisis sobre la superación, conocer cuáles son los tipos de errores, a qué se deben y cómo lo podemos entrenar. En este sentido, podríamos destacar 4 tipos de errores:

Tipos de erroresQuién o qué lo provocaCómo podemos trabajarlo
Errores forzadosMérito del rivalNivel de tolerancia
Errores de aprendizajeNo dominio de la habilidadEntrenamiento técnico
Errores no forzadosDemérito propioEntrenamiento psicológico
Errores de actitud
psicologo deportivo

¿Superación o error?

Errores forzados: se deben al acierto del rival, nos fuerza a cometer el error. Para esto debemos entrenar el nivel de tolerancia o frustración ante aquello que no depende de nosotros. O al menos no en gran medida en ese momento

Errores de aprendizaje: se deben al no dominio de la habilidad, por lo que empezarán a disminuir gracias al entrenamiento técnico y/o táctico de eso que estamos aprendiendo.

Errores no forzados: son errores que tienen su origen sin que exista intervención alguna por parte del rival, quizás por un fallo de concentración o en la toma de decisiones. Para ello será importante el entrenamiento psicológico dirigido a desarrollar y mejorar esas variables implicadas en el error.

Errores de actitud: nuestra actitud es la responsable de que se produzca el error. Bien porque hemos realizado la acción sin ganas, sin motivación o simplemente con un estado apático que perjudica nuestro rendimiento. En esta ocasión el entrenamiento psicológico también puede ayudarnos a encontrar el estado óptimo de activación necesario. Fundamental para tener la mejor actitud posible en cada situación del juego. 

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